Muchas organizaciones del País Vasco conocen el Modelo de Gestión Avanzada de EUSKALIT, pero no saben con exactitud qué es el programa que lo sostiene institucionalmente, cómo acceder a él ni qué implica participar. Este artículo lo explica con precisión.
Qué es Innobideak-Kudeabide
Innobideak-Kudeabide es el programa que el Gobierno Vasco, la SPRI y las tres Diputaciones Forales —Álava, Bizkaia y Gipuzkoa— coordinan con EUSKALIT para facilitar que las organizaciones vascas avancen en Gestión Avanzada. No es un curso ni una certificación: es un marco institucional que combina diagnóstico externo, apoyo a la implantación y reconocimiento del nivel de gestión alcanzado.
El programa tiene una lógica clara: identificar dónde está cada organización respecto al MGA, acompañar el proceso de mejora y reconocer públicamente el avance. Esos tres momentos —diagnóstico, implantación, reconocimiento— no son obligatorios en bloque. Una organización puede entrar por el diagnóstico sin comprometerse a nada más. O puede llevar años trabajando con el modelo y solicitar el reconocimiento directamente. El recorrido lo decide cada organización en función de su momento y sus recursos.
Quién puede participar y a través de quién
Cualquier organización con actividad en el País Vasco puede trabajar con el MGA. El acceso al programa institucional —con el soporte y las convocatorias de ayudas asociadas— depende del tamaño de la organización y del territorio.
Para organizaciones de entre 5 y 49 personas, la gestión del programa corresponde a la Diputación Foral de su territorio: la Diputación Foral de Álava, la Diputación Foral de Bizkaia o la Diputación Foral de Gipuzkoa, según dónde esté ubicada la organización. En Bizkaia, este tramo del programa se conoce también como Proyectos 2B. Cada Diputación gestiona sus propias convocatorias, con plazos y condiciones específicos que se publican en kudeabide.com.
Para organizaciones de cincuenta o más personas, la gestión corresponde a la SPRI y al Gobierno Vasco. El proceso es equivalente en su estructura —diagnóstico, implantación, reconocimiento— pero con interlocutor institucional distinto y condiciones de acceso propias.
Cómo funciona el proceso
El punto de entrada habitual es el contraste: una evaluación externa en la que evaluadores del Club de Evaluación de EUSKALIT analizan las prácticas de gestión de la organización y las sitúan respecto a los seis elementos del MGA. El resultado es un diagnóstico con fortalezas y áreas de mejora, posicionado en cuatro niveles de avance: Básico, Intermedio, Desarrollado o Avanzado.
A partir del diagnóstico, la organización decide qué quiere trabajar. No existe un itinerario único ni un calendario impuesto: cada organización establece su plan de mejora en función de sus prioridades y su capacidad operativa. Lo que el programa proporciona es el marco de referencia —el MGA— y, en función de la convocatoria vigente, apoyo económico para desarrollar ese plan con acompañamiento externo.
El reconocimiento es el paso final para las organizaciones que quieren validar externamente su nivel de avance. EUSKALIT otorga reconocimientos públicos —con diferentes niveles según el grado de madurez en la gestión— a las organizaciones que someten su sistema de gestión a evaluación externa y alcanzan un nivel suficiente. Ese reconocimiento no es el objetivo del programa, pero es una señal útil para clientes, personas de la organización y otros grupos de interés.
Qué implica para la organización
Participar en el programa no es gratuito en tiempo ni en esfuerzo interno. Hay cuatro implicaciones que conviene tener claras antes de entrar.
La primera es de compromiso directivo. El programa requiere que la dirección esté activamente implicada, no solo informada. Las decisiones sobre qué mejorar, cómo desplegar los cambios y cómo hacer el seguimiento no las puede tomar el consultor externo: las toma la dirección. Sin ese compromiso, el proceso produce documentación pero no avance real.
La segunda es de tiempo operativo. La implantación del MGA se hace sobre la gestión real de la organización, no en paralelo a ella. Requiere tiempo de personas concretas —el equipo de dirección, un responsable operativo— para reuniones, revisiones y toma de decisiones. No es mucho tiempo si está bien organizado, pero es tiempo real que hay que planificar.
La tercera es de continuidad. El MGA no es un proyecto con fecha de fin: es un sistema de gestión que se construye de forma sostenida. Las organizaciones que obtienen más valor del programa son las que lo tratan como un proceso de mejora continua, no como una iniciativa puntual.
La cuarta es de documentación. El programa exige evidencias verificables: no basta con hacer las cosas bien, hay que poder demostrarlo. Eso implica registrar decisiones, indicadores y resultados de forma que sean trazables. Para organizaciones que no tienen hábito de documentar, este es a menudo el ajuste más costoso.
Por dónde empezar
Si la organización no ha trabajado antes con el MGA, el contraste es el primer paso lógico: da el mapa de partida y permite diseñar un plan de implantación basado en evidencias, no en suposiciones. Si ya lleva tiempo trabajando con el modelo de forma informal, el contraste sirve para validar el avance y orientar los siguientes pasos con mayor precisión.
Los plazos de las convocatorias varían por territorio y por año. La información actualizada sobre condiciones, requisitos y plazos está disponible en kudeabide.com.
Si quieres entender qué implica el programa para tu organización concreta y cómo prepararte para sacarle el máximo valor, la reunión inicial con Landu es el punto de partida.
Fuentes: Modelo de Gestión Avanzada 2023 — EUSKALIT. Información sobre el programa: kudeabide.com.de.com.
